ARTURO GUEDE SEARA

Rascacielos

Hace tiempo llegó a mis manos “Urbrands” de Risto Mejide. En el contexto del libro, el publicista te invita a pensar en tus logros personales o profesionales, los acontecimientos a lo largo de tu vida que hacen que te sientas más orgulloso.

Comparándolo con una ciudad observada desde la distancia, esos éxitos serán los rascacielos que destacan sobre el resto de edificios. Aportan forma e identidad a la urbe, como por ejemplo, la Torre Eiffel en París.

No me gustan las etiquetas porque considero que para conocer a una persona hay que profundizar más hondo. Quitar capas. Sin embargo me parece interesante pararse cinco minutos y reflexionar cuáles son los rascacielos que ya lucen en nuestra urbe; nuestra vida. Ya sea tener un hijo, aprender a tocar un instrumento o coger soltura con un nuevo idioma.

También me parece interesante visualizar los rascacielos que nos gustaría construir en un futuro para que brillen en esa metrópoli que es la vida. Así será mucho más fácil trazar una hoja de ruta hacia ellos.

Feria del libro

Presentación de «Triatlón con salud» en la Feria del Libro de Madrid. Caseta de la Editorial Paidotribo.

IRONMAN LANZAROTE

«Gracias por regalarme uno de los momentos más felices de mi vida». Palabras de mi padre tras la meta.

MONTE KILIMANJARO

Al noreste de Tanzania se encuentra la montaña más alta de África con 5891,8 m. Ascensión junto a mi hermano Javier.

Estudié Fisioterapia en Ponferrada pero me mudé a Madrid para hacer la formación de osteopatía y especializarme en deporte. Poco después empecé a trabajar con la cantera del Real Madrid de baloncesto. Un sueño personal y profesional que duró cuatro años. Necesitaba un cambio así que decidí dejarlo todo e irme a vivir al extranjero, algo que siempre había querido hacer. Después de transitar por París y Australia, decidí volver a la ciudad de la luz tres años más tarde. Por cuanto tiempo, no lo sé. 

Acampada

CICLOTURISMO

mochila y cámara

“Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente”.

Mark Twain